Lo mejor del asunto fue que, a pesar de haber jugado un solo partido, a mi y a los otros dos valientes obstác... defensas, nos tocó premio ($100 pesos en mixup. Ahora podré comprar, emm...) y orgullosos fuimos a celebrar nuestra victoria como solo saben hacerlo los internacionalistas.
Y después, a las 9pm, asistimos jubilosos a la fiesta de la Semana de RI, donde nos reunimos con el resto del grupo, cuando menos unas treinta personas de mi generación -Muchos faltaron por que tenían examen el día siguiente, osease, hoy. Yo también tenía ese examen...- y cerca de doscientas personas del resto de las generaciones. Estuvimos muy a gusto y todo era gratis, lo que ayudaba bastante al ambiente general de exceso y depravación.
Terminamos a eso de las 2:30, hora en la que caminé las dos cuadras que me separaban de mi casa y me plantifiqué en mi cama. A fin de cuentas, tenía que ir a dormir temprano. Había examen esa mañana...
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