
Una tragedia. Sin embargo, yo estaba preparado para esa eventualidad, con mi alarma del despertador programada para las 7am. Cuando sonó, la apagué de un manotazo... Por suerte, me volví a despertar a eso de las 8 y corrí a la biblioteca dispuesto a estudiar salvajemente todo el día.
Creo que duré unos 20 minutos de repaso... Mas tarde, me entretuve escribiendo una bonita historia sobre los derechos de los animales (Larga historia. Pero yo pienso que nada que me pueda comer sin cometer delito alguno puede tener muchos derechos) y llegué a mi examen rogando al cielo de los internacionalistas que me apoyase.
Al parecer lo hizo, por que gracias a mi buena suerte las preguntas eran exclusivamente de cosas que me sabía o que me podía inventar con relativa facilidad. Llené unas tres páginas de puro choro... Ahora solo resta saber como me va.
No hay comentarios:
Publicar un comentario