¿Realmente, no pueden entrar a Narnia?

Píensalo. A la mitad de una noche fría y solitaria, te encuentras frente a una puerta que no debería de existir. Una puerta que conduce a sitios mas allá de la realidad de este mundo, capaz de llevarte a cualquier parte.
No es que los adultos no puedan entrar a Narnia. Es que, cuando eres un niño, no conoces las horribles, impensables pesadillas que acechan entre las fronteras de la existencia. Solo un niño se atrevería a cruzar un umbral que guardan los portales a lo desconocido, confiado de aquello con lo que puede encontrarse.
Cuando eres un adulto, no entras a las puertas mágicas que aparecen de la nada. Sabes muy bien que te pueden llevar... A cualquier parte.


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