viernes, 14 de agosto de 2009
Desvelamiento Absoluto, Escritura Libre
Calabazas voladoras revueltas en licuadora. Un experimento cientifico que sale terriblemente mal. Teclas que bailan sobre el teclado como impulsadas por un mambo flotico que lleva el ritmo por dentro, cinco horas de sueño y clases a las siete de la mañana. Africa preguntada en examen que no estudiaste y una desvelada que te carcome el cerebro, mientras decides que plasmar sobre la pantalla en blanco del ordenador. Por fin te decides por un sencillo párrafo experimental, algo que no hayas escrito nunca y que se base en datos completamente aleatorios y de alguna forma, surrealmente reales. Juegos de palabras, palabras en los juegos y una carencia de síntaxis e historia que confunda hasta el mas experimentado de los protectores de la lengua española de Cervantes y de Rulfo y de la madresota. Con cuatro rapidos teclazos decides cual sera la estructura del texto, un vómito homogéneo de palabras, llevado de la mano de una sutil pero tangible evolución de la descriptiva hacia un hecho completo. Ya solo restan descubrir dos variables que definirán el éxito o el sin-exito del experimento... Mientras distribuye un ogro volando en un unicornio púrpura los restos de los juegos y libertades que te permites mientras lanza las palabras sobre la blanca superficie de la pantalla luminosa, ideas la solución perfecta a ese círculo eterno que constituye el eterno transcurso entre el Inicio y un Final. Piensas durante un momento. Circulos, circulos y superficies redondamente obscenas. El color naranja destella desde el botón de publicar. Tienes la imagen mental preparada desde el principio en tu cabeza, el banquete sin sentido esta servido en la bandeja de plata humeantemente carbónica que expulsa una motocicleta al llevarse a su dueña encabritada por la calle vacía de la escuela... Y da inicio a la danza, una danza incomprensible y Revuelta. Revuelta. Revuelta. Como Calabaza, que es redonda... Calabazas. Calabazas. Calabazas. Calabazas voladoras revueltas en licuadora... Un experimento científico que sale terriblemente mal
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Impriman, se queda.
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