En el aspecto financiero, parece ser que estoy en la quiebra. He organizado una junta mental para descubrir al responsable de esta mala administración monetaria, pero los pequeños ejecutivos imaginarios han tomado sus maletincitos negros y han escapado a Timbuctú en el tren mas cercano. Asi que estoy solo para resolver este problema. Pero ya tengo un par de planes de emergencia para resistir lo que deba ser resistido. El primer paso en el plan es dejar de gastar el dinero en comida. El segundo, es aprender a hacer fotosíntesis.
Otro interesante asunto que he descubierto, de índole mas técnico, es la instalación del techo de la pensión. El Viernes cayó un aguacero torrencial, de esa lluvia apocalíptica que parece absorber todo el calor y el color del mundo. Y poco pudo hacer el techo para detener la cortina de lluvia, que se precipitó hacia abajo inundando varias zonas del edificio. Gracias a Tlaloc mi departamento resultó inafectado por la lluvia, pero varios compañeros no tuvieron tanta suerte y se vieron incomunicados de sus departamentos por un río que se formó de súbito, corriendo entre escaleras y suelo de mosaico. Mi naturaleza generosa me impulsó a dar cobijo a unos cuantos mientras durara la tempestad. Mientras subíamos, los gritos de aquellos que eran arrastrados por la corriente del río de la cocina, retumbaban en nuestros oídos, estremeciéndonos el alma...
Fue un interesante primer Viernes, y mientras el ejército de salvación se introducía con lanchas de motor entre el microondas y el refrigerador para buscar entre las aguas los rastros de los desaparecidos, no pude evitar preguntarme que es lo que me espera en los fines de semana que estan por venir. Habra que ver para saber.
jaja mamaste con lo del rio y tlaloc xD ¬¬
ResponderEliminarYou know who i am