Sin embargo, no había tocado mi libro de Problemas, que por cierto SON MAS DE CUATROCIENTAS HOJAS, y el sueño comenzaba a golpearme los párpados con su martillo implacable. Me di cuenta de que había cometido un grave error en la jugada al retrasar tanto tiempo mi horario de estudio. Con un súbito ataque de responsabilidad, abrí mi libro de golpe y comencé a resumir las 15 lecturas. Trabajé duro y arduo durante unos... 40 minutos. Terminé de resumir todas las lecturas... en unos 3 renglones cada una. Definitivamente, no el mejor de los trabajos, pero conseguí expresar el concepto básico de cada una. Con un mal sabor de boca, me fui a dormir.
El examen fue hoy. Salí con una sonrisa en la boca, al menos 20 minutos antes que la mayoría. En gran parte por que en papel escribo como un condenado demonio, gracias a todos esos años de apuñalar una hoja de papel con una pluma para terminar una tarea de 2 cuartillas antes de que el maestro pasara a recogerla. Pero en gran parte por que me sabía todas las preguntas, que tampoco parecían ser fáciles, según la encuesta general. Quizá fue mera suerte que preguntaran exactamente lo que había leído, que era una cantidad nimia, quizá fue mi talento para poner choros... Quizá ni siquiera apruebe el examen aunque yo crea que voy por el 10. Nunca se sabe.
Pero algo es seguro, los dioses del Estudio estan mas despiertos durante la medianoche. Y estudiar poquitisimo es bueno. He dicho.
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