lunes, 6 de julio de 2009

El Caso del Colchón Embrujado

Aun falta un mes para que me mude, pero lentamente va tomando forma lo que será mi cuarto por los siguientes años.
Gracias a la amabilidad de mi tía, ya tengo un colchón para llevarme, pues el otro esta un poco viejo... y que los resortes salten en medio de la noche y te peguen en la mandíbula llega a arruinarte los nervios... En fin, que el nuevo colchón se ve bastante mejor, de hecho es bastante nuevo... lo que me hace sospechar de los motivos del regalo...

Hace varios años, cuando el mundo era joven y yo era un muchacho alocado (pero encantador) le puse un pollo, una de esas tiernas e inocentes bolas de pelusa amarilla; en la frente a dicha tía mientras dormía... Y su reacción fue bastante exagerada, en mi opinión. Y los vecinos de dos cuadras estuvieron de acuerdo conmigo... Sospecho que nunca olvidó la broma y el colchón este esta bien embrujado. Esa será su venganza.

Para cerciorarme, dormiré con un ojo abierto cuando estrene la entidad esta. Si soy atacado por una turba de pollos gigantes púrpuras a las dos de la mañana, mi venganza sera inmensa. (a menos que me coman.)

¡Pronto mas noticias!

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